El triple “turn” en el aprendizaje y el liderazgo: turnover, turnaround y turning point

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El triple “turn” en el aprendizaje y el liderazgo: turnover, turnaround y turning point

Nuno Jorge, Head of Sales, Formación y Consultoría de SKOLAE Formación España y Portugal

“Nunca podemos dejar que cada día parezca igual al anterior porque todos los días son diferentes, porque estamos en constante proceso de cambio”: la frase es del escritor brasileño Paulo Coelho, pero también podría figurar en el acta de una reunión de RR.HH o en el debriefing de una acción de team building.

Si hay un área donde nada es igual de un día para otro es la gestión de personas, especialmente cuando combinamos el liderazgo operacional con la exigencia diaria de formar equipos capaces de responder a los constantes, y muchas veces imprevisibles, desafíos del mercado.

Sobre el turnover

En lenguaje “Paulo Coelho”, el turnover es cuando el cambio deja de ser un “proceso de crecimiento” en la organización y pasa a ser un “proceso de fuga” hacia un nuevo proyecto profesional.

El turnover es cuando la transformación deja de ser evolución y pasa a ser salida.

El turnover es cuando el cambio deja de ser un “proceso de crecimiento” en la organización y pasa a ser un “proceso de fuga” hacia un nuevo proyecto profesional.

La rotación no es solo un número: es un reflejo de la relación emocional entre las personas y la organización y, en una escala más concreta, entre líderes y colaboradores.

Sabemos hoy, más que nunca, que cuando una persona abandona una organización rara vez lo hace únicamente por el salario.

Principales causas del turnover en las organizaciones

Un turnover elevado es la factura que la organización paga por algunos de estos motivos:

  • El colaborador no encuentra propósito en su día a día profesional;
  • No se invierte en el “proceso de crecimiento” o, en otras palabras, la organización no invierte lo necesario en la capacitación del colaborador;
  • La organización proyecta una imagen externa de bienestar, sostenibilidad y ética… pero practica internamente lo contrario;
  • Y, finalmente, el colaborador no se reconoce en el liderazgo;

El viejo dilema del gestor de formación: “¿Y si invierto y se va?” encuentra la respuesta clásica: “¿Y si no inviertes y se queda?”: para el equipo de RR.HH. que gestiona personas y planes de formación, el turnover tiene dos buenas ironías:

  • Si no invierte en el desarrollo de competencias, las personas se van porque no crecen.
  • Si invierte bien, las personas se vuelven más empleables y… pueden irse más rápido.

El desafío frente al turnover será siempre transformar la inversión en formación en un factor esencial para el vínculo emocional del colaborador y para una renovación del propósito que el colaborador, pero también la organización, debe hacer diariamente.

El desafío frente al turnover será siempre transformar la inversión en formación en un factor esencial para el vínculo emocional del colaborador.

En el prisma del líder, el contexto es más complejo dentro de la simplicidad de La Palice: si el líder no transmite propósito, no invierte en el colaborador y no le hace sentirse reconocido y respetado en la organización, los números del turnover ciertamente tenderán más a subir que a bajar.

Y sobre el turnaround…

Es otro “turn”.

Si el turnover habla de personas que se van, el turnaround habla de organizaciones que necesitan dar la vuelta. Es ese momento en el que la empresa percibe que, si continúa haciendo más de lo mismo, no llega viva al siguiente kick-off.

Turnaround es, por tanto:

  • Reestructurar
  • Recapacitar
  • Repensar nuevos modelos de negocio y nuevas formas de llegar al mercado
  • Rejuvenecer liderazgos (sobre todo en espíritu y energía)
  • Y, a veces, repensar Cultura y Valores.

Para los RRHH y para quienes gestionan formación, el turnaround es un terreno fértil (y turbulento), ya que son equipos desafiados a:

  • Requalificar a las personas para funciones nuevas con nuevos ciclos formativos
  • Preparar equipos para trabajar con IA, automatización y nuevas formas de colaboración
  • Formar líderes para lidiar con incertidumbre, transparencia y vulnerabilidad;

El “viejo” problema es pasar de la estrategia a la ejecución práctica. La tentación de hacer turnaround solo en PowerPoint: nuevos organigramas, nuevos slogans de cultura, nuevos dashboards y flujogramas – pero las conversaciones difíciles, esas, continúan aplazadas y hechas a medio gas.

El riesgo del “powerpointaround”

Sin cambio de mentalidad y de comportamientos, los líderes corren el riesgo de hacer el “powerpointaround”: mucha presentación, poca transformación.

En el prisma del líder, la factura a pagar puede ser la dificultad de “dar precisamente la vuelta”: sin cambio de mentalidad y de comportamientos, los líderes corren el riesgo de hacer el “powerpointaround”: mucha presentación, poca transformación.

Y después hay un momento en el que todo cambia (para bien o para mal).

Es el llamado turning point…

El turning point

Si el turnaround se materializa en un proceso consciente de cambio “para dar la vuelta”, el turning point es ese momento de giro en el que algo cambia de forma irreversible. En fútbol, es la celebración del gol en el tiempo de descuento.

El turning point es ese momento de giro en el que algo cambia de forma irreversible.

Ejemplos de turning point en una organización

En una organización que quiere crecer y sabe que tiene que reinventarse, estos momentos aparecen reflejados en:

  • Discusiones honestas y pragmáticas después de un fracaso o de un objetivo lejos de estar alcanzado;
  • Feedback duro, pero verdadero, que finalmente es escuchado;
  • Decisiones valientes de los líderes;
  • A partir de un error serio, la necesidad de revisar procesos, prioridades o formas de comunicar;

Para quienes están en RRHH y trabajan con formación y desarrollo, parte del trabajo es precisamente crear condiciones para que estos turning points puedan suceder para construir (y no para ser discusiones estériles). ¿Y cómo?

  • Creando experiencias de aprendizaje que transformen creencias y actitudes, que eliminen barreras, no solo “transmitan” conocimientos técnicos;
  • Fomentando diálogos y comunidades de intercambio, espacios “seguros” donde sea posible discutir (con más o menos emoción) los fracasos, los errores, las superaciones del equipo;

El turning point desde el liderazgo

Y en el prisma del líder… el turning point es el momento de la decisión irreversible: comprender que, ante una situación crítica, ya sean conflictos en el equipo, el fracaso de un proyecto, un turnover inesperado o una estrategia que no ha funcionado, obliga a acciones valientes e inmediatas para cambiar definitivamente el rumbo.

Liderar también es atravesar el desierto

Uno de los libros que más me ha gustado de Paulo Coelho fue Las Valquirias (1992). Es un relato lleno de misticismo sobre un viaje de transformación por el desierto de Mojave (EE. UU.).

En esta obra, Paulo Coelho enfatiza: “No evites el desierto; entra en él con el corazón abierto.”

Para gestionar equipos desafiantes, el turning point del líder es también tener esta valentía de enfrentar y atravesar desiertos, aunque la brújula pueda fallar o aparezcan valquirias con las que no contábamos cuando decidimos que es la transformación lo que nos hará crecer.

CASO DE ÉXITO

Liderazgo Operacional - Caso de éxito TechData - SKOLAE Formación

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